domingo, 11 de mayo de 2008

A lo largo de la historia el ser humano ha sentido la necesidad de conocerse a profundidad, de meditar y por lo tanto de orar. Este dinamismo lo ha realizado a partir del ejercicio de su propio conocimiento, de la aceptación y la donación lo cual lo lleva a perfeccionarse cada vez más.
A medida que va afianzando y creciendo en este conocimiento asume que él no es un ser para estar sólo, sino que necesita de un ambiente comunitario a travéz del cual reconoce ese dinamismo interno (Divinidad, Misterio, Ser Abusluto, Totalmente otro...) que lo lleva a compartir y confrontar con otros su proceso de fe (Respuesta libre y conciente que el hombre hace a la iniciativa de Dios).
Por último asume que él es un ser para los demás y que todo lo que sucede a su alrededor no le puede ser ajeno ni indiferente, y por lo tanto frente a la pobreza, a la miseria, a la discriminación, al dolor, a la guerra... tiene mucho que decir.
¿Consideras que estos elementos permiten hablar de la manera como el ser humano debe realizar su seguimiento a Jesucristo?